LA AFORTUNADA MUTACIÓN QUE HIZO COMESTIBLES A LAS ALMENDRAS.

La afortunada mutación que hizo comestibles a las almendras | BLOG Almondrik | Bebida de almendra en polvo

¿Te imaginas un mundo donde las almendras no son comestibles? Por más que parezca una historia de ciencia ficción, este escenario pudo ser posible.

De acuerdo a una investigación realizada por Raquel Sánchez-Pérez, las almendras no eran comestibles hace cientos de años, de hecho, su sabor era completamente distinto al que conocemos hoy en día.

Su sabor dulce se debe a una modificación genética que cambió su genoma y suprimió la amigdalina, una sustancia amarga que aún está presente en distintas variedades de almendras silvestres.

El glucósido cianogénico o amigdalina, es una sustancia presente en la semilla de la almendra y es altamente amarga e incluso, tóxica. Lo interesante, es que eventualmente desapareció de la especie almendro y es eso lo que el estudio internacional liderado por Raquel Sánchez-Pérez, intentó descubrir; ¿por qué se dio este cambio? ¿En qué momento se domesticaron las almendras?

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Para lograrlo, el equipo de Sánchez-Pérez analizó las diferencias genéticas entre las almendras dulces y amargas para secuenciar el genoma de una variedad de cada tipo, logrando obtener los siguientes resultados: "el amargor de las almendras estaba determinado por un factor de transcripción, que es el que activa o no la expresión de los dos primeros genes presentes en la ruta biosintética de la amigdalina".

Los investigadores encontraron una mutación espontánea en el gen bHLH2, esto provocó la anulación del factor de transcripción encargado de regular la acumulación de la amigdalina. En otras palabras, esto hizo que la almendra fuera comestible y dulce.

Otros detalles interesantes de la investigación, es que las primeras evidencias de la existencia de almendras dulces, se encontraron en la Cueva Franchthi, un yacimiento arqueológico paleolítico situado en la península griega del Peloponeso. Gracias a eso, lograron determinar el momento en el que hombre empezó a domesticarlas para su consumo.

¿Te imaginas que la mutación no hubiera ocurrido? Es difícil imaginar un mundo sin el sabor y beneficios de la almendra pero afortunadamente esto no ocurrió, así que ahora solo nos queda disfrutarlas y aprovechar sus características nutritivas al máximo.